Archivos de la categoría ‘Web 3.0’

Navegando encontre varios artículos relacionados a este tema, pero solo dos me parecieron muy interesantes(el de Ramón A. Parada y el de la Famosisima Wikipedia)

Aqui les dejo un resumen de ambos artículos:

La Web semántica (del inglés semantic web) es la idea de añadir metadatos semánticos a la World Wide Web. Esas informaciones adicionales —describiendo el contenido, el significado y la relación de los datos— deben ser dadas de manera formal, de forma que sea posible evaluarlas automáticamente por máquinas. El destino es mejorar la World Wide Web ampliando la interoperabilidad entre los sistemas informáticos y reducir la necesaria mediación de operadores humanos.

La Web Semantica es una malla de informacion relacionada de una forma que sea facilmente procesable por los ordenadores a una escala global. Puede pensarse como una forma de representar eficientemente datos en Internet o una base de datos globalmente relacionada.

El precursor de la idea, Tim Berners-Lee, intentó desde el principio incluir informaciones semánticas en su creación, la World Wide Web, pero por «causas diferentes» no fue posible. Introdujo la Web semántica para recuperar esta omisión.

La Web Semantica se construye generalmente en sintaxis que utilizan URIs (Idenficiadores Uniformes de Recursos) para representar los datos, generalmente en estructoras basada en triplete: p.ej. mucho tripletes de datos URI que pueden ser almacenados en bases de datos, o intercambiados en la World Wide Web usando ciertas sintaxis dienhadas especificamente para la tarea. Estas sintaxis de llaman “Framework de Descripcion de Recursos” (RDF).

Componentes de la Web Semántica

Los principales componentes de la Web Semántica son los metalenguajes y estándares de representación XML, XML Schema, RDF, RDF Schema y OWL. La OWL Web Ontology Language Overview describe la función y relación de cada uno de estos componentes de la Web Semántica:

  • XML aporta la sintaxis superficial para los documentos estructurados, pero sin dotarles de ninguna restricción sobre el significado.
  • XML Schema es un lenguaje para definir la estructura de los documentos XML.
  • RDF es un modelo de datos para los recursos y las relaciones que se puedan establecer entre ellos. Aporta una semántica básica para este modelo de datos que puede representarse mediante XML.
  • RDF Schema es un vocabulario para describir las propiedades y las clases de los recursos RDF, con una semántica para establecer jerarquías de generalización entre dichas propiedades y clases
  • OWL añade más vocabulario para describir propiedades y clases: tales como relaciones entre clases (p.ej. disyunción), cardinalidad (por ejemplo “únicamente uno”), igualdad, tipologías de propiedades más complejas, caracterización de propiedades (por ejemplo simetría) o clases enumeradas.

La usabilidad y aprovechamiento de la Web y sus recursos interconectados aumentará gracias a:

  • Los documentos etiquetados con información semántica (compárese esta con la etiqueta <meta> de HTML, usada para facilitar el trabajo de los robots). Se pretende que esta información sea interpretada por el ordenador con una capacidad comparable a la del lector humano. El etiquetado puede incluir metadatos descriptivos de otros aspectos documentales o protocolarios.
  • Vocabularios comunes de metadatos (Ontología (Informática)) y mapas entre vocabularios que permitan a quienes elaboran los documentos disponer de nociones claras de cómo deben etiquetarlos para que los agentes automáticos puedan usar la información contenida en los metadatos (p.ej. el metadato author tenga el significado de “autor de la página” y no el del “autor del objeto descrito en la página”).
  • Agentes automáticos que realicen tareas para los usuarios de estos metadatos de la Web Semántica
  • Servicios Web (a menudo con agentes propios) que provean de información a los agentes (por ejemplo un servicio de garantías a quien un agente pudiera consultar sobre si un comercio electrónico tiene un historial de mal servicio o de generar correo basura).

Los proveedores primarios de esta tecnología son las URIs que identifican los recursos junto con XML y los namespaces. Si a esto se añade un poco de lógica, mediante una RDF, u otras tecnologías como los mapas temáticos y algo de razonamiento basado en técnicas de inteligencia artificial, la Web estará lista para alcanzar las aspiraciones de su inventor Tim Berners-Lee.

La Web 3.0 ha entrado ya en el debate sobre el futuro de internet como la próxima etapa del sector. Aunque algunos expertos advierten que su antecesora, la Web 2.0, todavía no se ha consolidado.

En plena expansión de la Web 2.0,la actual corriente de negocios en internet basada en la aportación de contenidos por los usuarios y la generación de ofertas híbridas a partir de combinar datos de diferentes web, un nuevo fenómeno ha irrumpido en el sector: la Web 3.0. Un término que divide a los expertos entre quienes la sitúan como la próxima etapa del negocio y quienes creen que es sólo un nombre usado por los medios de comunicación, cuyo origen parecen disputarse The New York Times y Gartner.Pero, la Web 3.0 no acaba de tener un significado claro, si bien ya se define como red semántica en la medida que los resultados de las búsquedas aportan significado. Para algunos teóricos es el triunfo del mundo virtual y de la inteligencia de las máquinas. Bajo estas nuevas tecnologías, se produciría una reordenación de todas las comunidades virtuales de tal manera que el usuario podría tener acceso a la información de todas ellas, que a su vez le llegaría de forma ordenada. ‘El éxito total sería que la máquina dijera al final sí amo’, bromeaba Ricardo Baeza-Yates, director de investigación de Yahoo en Europa, en un seminario esta semana sobre Web 2.0.

José Antonio del Moral, director general de la consultora Alianzo, señala que en la Web 3.0 (término que califica de ‘abstracto’) se produciría una unificación de las comunidades sociales para lograr que el usuario tuviera una sola identidad en internet. Otros expertos afirman que la Web 3.0 traería la revolución final del móvil como medio fundamental de acceso a internet por delante del ordenador personal.

En cualquier caso, la Web 3.0 no está consolidada, e incluso recibe críticas. Stewart Butterfield, fundador de Flickr, cree que es sólo una forma de hablar de algo que no se sabe que es: ‘Podríamos hablar de 4.0, 5.0, 6.0… pero no tendría sentido’.

Este debate teórico se produce en un momento de generalización de su antecesora, la Web 2.0, de la que cada día se siguen planteando dudas sobre su rentabilidad. La mayor parte de los expertos apuesta por la publicidad como principal fuente de ingresos de las redes sociales y los blogs, que convertirían el número de visitas como reclamo para atraer a los anunciantes.

Este acercamiento a la publicidad les puede convertir en rivales de los medios de comunicación. Y éstos quieren hacer valer el poder de sus marcas como defensa. Parece que lo logran. Un informe de la Newspaper Association of America señala que los periódicos de EE UU aumentaron sus ingresos publicitarios originados por sus webs un 23% en el tercer trimestre (638 millones de dólares). Claro que, los periódicos quieren apoyarse en firmas de internet para ganar anuncios, y los ejemplos más claros son las alianzas firmadas por Google y Yahoo con grupos de diarios en EE UU.

En este contexto, muchas firmas de la Web 2.0 están en plena búsqueda de financiación. ‘No es fácil porque el modelo de negocio no está claro’, señalan fuentes del sector, quienes también tienen dudas sobre cual podrá ser la rentabilidad final que grandes firmas online como Google y News Corp. podrán extraer de las millonarias compras de Youtube y MySpace, respectivamente.

Quizá aún sea pronto, pero en medios financieros ya se ha aludido a la existencia de una burbuja, eso sí, menor a la del año 2000. Desde luego, todavía hay voluntad por acudir a la Web 2.0. Por ejemplo, el Gobierno de Taiwán aprobó esta semana un plan de subvenciones para empresas de internet por un importe de nueve millones de euros. Y no será el último. Lo que sí ha logrado introducir la Web 2.0 son revolucionarias formas de trabajo. Por un lado, el imparable crecimiento de blogs. Por otro, la llegada de los Mashups, herramientas que permiten reunir en una misma página los contenidos de distintas webs, o el crowdsourcing, técnica empresarial acuñada por el gurú Tim O’Reilly, por la que las compañías recurren a los usuarios para que realicen ciertas tareas. Sin duda, una revolución.